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EUROVEGAS, COMPROORO Y TODOVALE

Noticia   •   oct 21, 2012 00:32 CEST

Primero llegaron los “comprooreros” buscando hacerse con las joyas de la herencia de la abuela a precio de saldo y ahora nos encontramos con este multimillonario que pretende hacer su particular “el dorado” en Madrid.
Detrás de este proyecto se esconde un proyecto mucho más ambicioso que es el de extender políticas e imponer un modelo ultraliberal que recorte los derechos de los trabajadores en favor de las multinacionales y de los monopolios financieros.
Y me pregunto, ¿Por qué ahora y no antes?


No es muy comprensible el hecho de realizar una inversión tan costosa en un país en quiebra, al borde del rescate, con una alta tasa de desempleo, de deuda pública y con la prima más elevada de Europa. Curiosamente este es el caldo de cultivo propicio para este tipo de proyectos que necesitan imponer condiciones al margen de la legalidad de estos países y que sólo con el agua al cuello claudican ante cualquier esperanza de inversión, cueste lo que cueste.

Ya lo dijo Esperanza Aguirre, expresidenta de la Comunidad de Madrid y principal impulsora de este proyecto: “Llevo cinco años trabajando para que se implante este proyecto en Madrid” y a la pregunta de si se modificarían las leyes estatales respondió: “Se modificarán las leyes que hagan falta” añadiendo: “para todos igual”.

Se modificaran las leyes para todos pero sólo por uno, esto quiere decir que cuando a uno le interese cambiar las leyes para su propio beneficio, se cambiarán las leyes para todos.

Euro Vegas es un proyecto que supone cambios en el modelo económico, social, de relaciones laborales, entorno local, medioambiental y energético.

Este proyecto supone un precedente para un modelo productivo de empresas que buscan obtener el máximo beneficio en el menor tiempo a cualquier precio, saltándose los derechos de los trabajadores, dejando claro cuál es el modelo de desarrollo que se está impulsando desde el estado.

En un país donde la investigación y el desarrollo brillan por su ausencia, las fábricas se han deslocalizado, el modelo de sol y playa esta siendo desplazado hacia otros países y el único motor de la economía, “el ladrillo” se ha desmoronado, parece que nuestros dirigentes apuestan claramente por reconvertir nuestras ciudades en prostíbulos y casinos exentos de leyes donde blanquear capital y explotar a los trabajadores.

¿Y quién paga la fiesta?

La creación de un macro proyecto requiere de unas infraestructura que le den soporte, la empresa Las Vegas Sans Corp a exigido una serie de servicios para realizar la inversión, estas infraestructuras corren a cuenta de usted y de mí, por descontado.

Entre las exigencias, están las de la creación de un helipuerto, una estación del AVE, ampliar la red del metro, trenes de cercanías y carreteras.

En cifras aproximativas que la plataforma Euro Vegas ha calculado, “la fiesta” nos vendría a costar de forma directa unos 2.000 millones de euros más costes indirectos derivados de las exenciones fiscales que exigen ya que en su primera fase tan solo tributarían 1.800 millones de euros.

Estas cantidades son difíciles de digerir para una población con recortes en sanidad, educación y servicios sociales.

La empresa promotora solo se compromete a financiar el 25% del proyecto y el otro 75% será financiado por la banca, curiosamente la misma banca quebrada a la que tenemos que avalar para el rescate de la unión europea a costa de tenernos que apretar el cinturón. Posteriormente si el proyecto da resultados estos se repartirán entre los inversores pero no entre los que hemos financiado a los inversores.

Por lo tanto al final 75% del proyecto va ha ser costeado de manera indirecta y sin retorno del capital por nosotros mismos.

Y como se comprobó en la bolsa el día en que se confirmo la ubicación en Madrid, los grandes beneficiarios son las grandes constructoras y los bancos.

La letra pequeña de la inversión que debemos pagar ahora con la promesa de que en un futuro tal vez el proyecto tenga éxito y logremos recuperar el capital, es que se reservan el derecho a que si en los seis primero años la inversión no da frutos de cómo mínimo el 20% de lo invertido, recogen sus cosas y se van a otra parte. Con lo cual nos quedaríamos con otra ciudad fantasma y sin poder recuperar el dinero que hemos invertido.

Tal vez si nos consultaran si en este momento de crisis queremos invertir tanto capital en un proyecto tan incierto puede que no nos interesase, el problema es que no podemos decidir por nosotros mismos. Si no tal vez no seríamos el país con mas km de AVE de Europa, ni con más aeropuertos aunque es estén cerrados por falta de usuarios.

A todo tenemos que añadir otras exigencias como la de la flexibilización de las leyes de blanqueo y la evasión de capital.

EUROVEGAS vs “Villa TODOVALE”

El pasado 28 de Septiembre en el consejo de ministros se aprobó un cambio en la ley de haciendas locales que permite a los ayuntamientos otorgar las exenciones fiscales que exige la organización, eximiéndoles de pagar IBI, etc.

Para el proyecto se piden 1000 hectáreas de suelo a precio de saldo, de las cuales 300 hectáreas se pretenden usar para construir y las 700 hectáreas restantes que en principio no son necesarias para el complejo se podrían dedicar a fines meramente de especulación urbanística.

El coste medioambiental de una ciudad como Euro Vegas no ha sido incluido en el presupuesto pero no es insignificante, teniendo en cuenta que el consumo de agua sería equivalente al del canal hidrológico del Jarama que es el que abastece a Madrid en épocas de sequía o el consumo de un población como Alcobendas.

El consumo eléctrico de las máquinas tragaperras sería el equivalente al de una población como Majadahonda y el de Euro Vegas en conjunto equivaldría a una ciudad como Zaragoza.

Los empleos que se han prometido, 260.000, no parece que sea una cifra muy creíble ya que las Vegas Sans Corp en los ocho complejos que posee tiene un total de 34.000 trabajadores según informan en la plataforma “Las Vegas No”. La calidad de esos empleos es muy precaria, incluso está prohibida la sindicación de los empleados y atenta directamente contra los derechos de los trabajadores.

Si este modelo se llega a implantar en España crearía (o podría crear) un precedente para otras empresas carentes de escrúpulos que buscarían en España el paraíso donde amasar su fortuna a costa de precarizar a la ya maltrecha clase trabajadora.

*La información ha sido recogida durante las charlas organizadas por la plataforma de la auditoria ciudadana de la deuda en el marco de la semana de la deuda durante la intervención de la representante de la plataforma “Euro Vegas No”.

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