La innovación, fruto de intercambio >>> Nueva serie del podcast ‹Living Farms› de la Sección de Agricultura en el Goetheanum
Agricultura sintrópica en Brasil (autora: Natalia Muguet)
Agricultura sintrópica en Brasil (autora: Natalia Muguet)
La agricultura biodinámica contribuye a la calidad alimentaria, el bienestar animal y la sostenibilidad ecológica. Esto se evidencia en una recopilación de estudios en la revista ‹Living Farms› de la Sección de Agricultura del Goetheanum.
La agricultura se enfrenta a una variedad de desafíos: económicos, ecológicos y sociales. Un enfoque central de la agricultura biodinámica es la promoción de comunidades, ya sea en el suelo o en la granja.
El requisito previo para una alimentación saludable son suelos fértiles con un microbioma diverso. La agricultura biodinámica hace una contribución decisiva a la construcción de sistemas alimentarios sostenibles – de acuerdo con el propósito del Día Mundial de la Alimentación, el 16 de octubre de 2025, ‹Mano a mano por mejores alimentos y un futuro mejor›.
La propagación de los desiertos en todo el mundo supone uno de los más grandes desafíos para el clima de la Tierra y, por lo tanto, para la flora, la fauna y los seres humanos. Un ejemplo de cómo incluso los desiertos puedan convertirse en hábitats llenos de vida son las iniciativas biodinámicas en la región del Sahara.
El uso de preparados especiales es un elemento central de la agricultura biodinámica, sin embargo, hasta ahora se sabía poco sobre el efecto de los preparados desde un punto de vista científico. Jürgen Fritz, científico agrícola presenta un modelo que explica la eficacia de los preparados biodinámicos en la revista ‹Living Farms› de la Sección de Agricultura del Goetheanum, Suiza.
En el presente, la agricultura se ve afectada por muchos factores, entre ellos el cambio climático, los monocultivos y la erosión del suelo. A esto se suman las guerras que devastan las superficies útiles y las armas químicas que contaminan el suelo. Como resultado, se pierde el suelo fértil y se extienden las regiones desérticas. Al mismo tiempo, muchas granjas luchan por sobrevivir.
Tras seis años de desarrollo y pruebas, la Sección de Agricultura del Goetheanum de Dornach (Suiza) ha traspasado algunos de sus módulos de formación en agricultura biodinámica a la Universidad de Heliópolis en la ciudad de El Cairo (Egipto). El total de seis unidades de estudio es parte de un amplio programa de estudios en ciencias agrícolas biológicas.
Los pequeños agricultores de culturas indígenas buscan la armonía con la tierra. Ven en la agricultura biodinámica como una forma de combinar su tradición con la innovación y de crear una unidad entre la Tierra, el ser humano y el cosmos.
Los proyectos biodinámicos permiten a los pequeños agricultores y a sus familias acceder a los alimentos gracias a la autosuficiencia. Al mismo tiempo, se fomentan la autonomía agraria y los sistemas alimentarios sostenibles.
La agricultura alimenta a las personas. Mientras que la población mundial sigue creciendo, la proporción de personas activas en la agricultura disminuye. Desde hace 100 años, la agricultura biodinámica ha demostrado que es un ámbito de trabajo significativo y atractivo que ofrece respuestas a muchos de los actuales retos ambientales y sociales.
Las vacas emiten metano, un gas que repercute en el clima. Sin embargo, esto no significa que necesariamente perjudiquen al clima. Los agricultores biodinámicos saben que la alimentación y cría de las vacas hacen que, como parte esencial de los ciclos naturales, favorezcan al medio natural y protejan el clima.
La agricultura biodinámica existe desde hace 100 años; en 1924 se convirtió en pionera del movimiento ecológico. Hoy, el compromiso con el suelo sano y los alimentos sanos también significa un impulso salutífero en lo social. La agricultura biodinámica es practicada tanto por pequeños agricultores como en grandes explotaciones biodinámicas.
La cuestión climática preocupa a los gobiernos, pero es asunto de todos. Este es el mensaje del escrito ‹Respirar con la crisis climática›, de Lin Bautze, Ueli Hurter y Johannes Kronenberg. Con motivo de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Clima, COP27, los autores del texto proponen entender la Tierra como un organismo vivo, con necesidad de ser cultivado y cuidado por el ser humano.
El agricultor Manfred Klett entiende la agricultura como ciencia de las condiciones de la vida, fundamental para desarrollar el arte de cuidar los seres vivos que actúan en un ecosistema. Desde esta perspectiva, la agricultura se convierte en un importante factor cultural.
Cultivar sin pesticidas es posible. Lo demuestra la práctica de la agricultura biodinámica. Tras su inicio hace unos 100 años, se ha expandido a nuevos campos de cultivo agrícola como el algodón, la vid, el café y el plátano.