La innovación, fruto de intercambio >>> Nueva serie del podcast ‹Living Farms› de la Sección de Agricultura en el Goetheanum
Agricultura sintrópica en Brasil (autora: Natalia Muguet)
Agricultura sintrópica en Brasil (autora: Natalia Muguet)
La agricultura biodinámica contribuye a la calidad alimentaria, el bienestar animal y la sostenibilidad ecológica. Esto se evidencia en una recopilación de estudios en la revista ‹Living Farms› de la Sección de Agricultura del Goetheanum.
La propagación de los desiertos en todo el mundo supone uno de los más grandes desafíos para el clima de la Tierra y, por lo tanto, para la flora, la fauna y los seres humanos. Un ejemplo de cómo incluso los desiertos puedan convertirse en hábitats llenos de vida son las iniciativas biodinámicas en la región del Sahara.
En el presente, la agricultura se ve afectada por muchos factores, entre ellos el cambio climático, los monocultivos y la erosión del suelo. A esto se suman las guerras que devastan las superficies útiles y las armas químicas que contaminan el suelo. Como resultado, se pierde el suelo fértil y se extienden las regiones desérticas. Al mismo tiempo, muchas granjas luchan por sobrevivir.
La agricultura alimenta a las personas. Mientras que la población mundial sigue creciendo, la proporción de personas activas en la agricultura disminuye. Desde hace 100 años, la agricultura biodinámica ha demostrado que es un ámbito de trabajo significativo y atractivo que ofrece respuestas a muchos de los actuales retos ambientales y sociales.
Mucha gente conoce la marca Demeter, pero no muchos saben lo que representa. Los principios en los que se basa y cómo se practica en todo el mundo se ilustran en la nueva revista ‹Living Farms› de la Sección de Agricultura del Goetheanum.
La agricultura alimenta a las personas, cuida y cultiva la tierra, y es parte de la vida cultural de la sociedad. Rudi Bind y Ueli Hurter desarrollan este punto de vista en su libro ‹¡Biodinámico!›, que documenta el ‹nacimiento de la agricultura biodinámica en los comienzos del movimiento ecológico›.
Las vacas emiten metano, un gas que repercute en el clima. Sin embargo, esto no significa que necesariamente perjudiquen al clima. Los agricultores biodinámicos saben que la alimentación y cría de las vacas hacen que, como parte esencial de los ciclos naturales, favorezcan al medio natural y protejan el clima.
La agricultura biodinámica existe desde hace 100 años; en 1924 se convirtió en pionera del movimiento ecológico. Hoy, el compromiso con el suelo sano y los alimentos sanos también significa un impulso salutífero en lo social. La agricultura biodinámica es practicada tanto por pequeños agricultores como en grandes explotaciones biodinámicas.
La cuestión climática preocupa a los gobiernos, pero es asunto de todos. Este es el mensaje del escrito ‹Respirar con la crisis climática›, de Lin Bautze, Ueli Hurter y Johannes Kronenberg. Con motivo de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Clima, COP27, los autores del texto proponen entender la Tierra como un organismo vivo, con necesidad de ser cultivado y cuidado por el ser humano.
El cambio climático provoca sequías, inundaciones y pérdidas de cosechas. Frente a esta situación, la Sección de Agricultura en el Goetheanum ve la posibilidad de una respuesta activa en la línea del concepto del organismo agrícola biodinámico de Rudolf Steiner. Este incluye el aspecto central de las condiciones individuales de la región.
La agricultura biodinámica produce alimentos de gran calidad nutricional. Los estudios demuestran que, más allá de factores subjetivos como el sabor, la calidad también puede medirse por factores objetivos. La Sección de Agricultura en el Goetheanum aborda la calidad de los alimentos de la agricultura biodinámica en una conferencia en línea.